Emprendedores hispanos triunfando en Estados Unidos

©Mish Sukharev/Creative Commons

En las últimas dos décadas la cantidad de empresarios hispanos en Estados Unidos se triplicó, superando las expectativas y reforzando la economía del país. Mientras algunos brillan por el enorme legado dejado al mundo, otros están empezando a ser reconocidos por encabezar emprendimientos que hacen grandes aportes en el ámbito científico, ambiental o social.

¿Quieres saber cuáles son algunos de los creativos hispanos que están triunfando en Estados Unidos? Te los presentamos aquí.

Víctor Monserrate: Una bici reciclando plástico

Este ingeniero y artista portorriqueño es el creador de “El ingenio”, una bicicleta que además de reducir el problema de la basura pretende ayudar a personas de escasos recursos en países como Colombia, Sudáfrica, Indonesia y Mauritania. 

Con tan sólo 27 años, Monserrate -graduado de bachillerato en diseño industrial en el Instituto Pratt de Nueva York- desarrolló una máquina hecha con partes de bicicletas capaz de procesar el plástico hasta generar filamentos que sirvan como materia prima de varios productos: el elemento resultante se puede utilizar para que los artesanos armen sillas y cestas, para las impresoras 3D o para cualquier uso industrial.

Este proceso es posible cortando el plástico en pedazos y luego pedaleando para poner en marcha al triturador. De esta manera, la obtención del material es mucho más sencilla y puede procesarse por los mismos recuperadores, en lugar de las grandes empresas. La idea de Monserrate es que las comunidades más vulnerables perciban ingresos extras, además de reducir considerablemente la cantidad de desechos contaminantes.  

Su invento se expondrá entre el 17 y el 20 de septiembre en la feria 100 Percent Design London.

Natalia Rodríguez y su café en cubitos Jiva

©Jiva/Difusión

Esta joven de origen colombiano, estudiante de la Universidad Internacional de Florida, aprovechó los saberes de su tierra natal para desarrollar un invento sumamente original y exitoso: los cafés en cubitos Jiva.

Inspirada en las panelas colombianas -bloques secos de jugo de caña-, Rodríguez desarrolló junto a su novio Allen Gomberg cubitos con harina de café de primera calidad para que los consumidores puedan tener en cada momento y lugar.

El éxito de Jiva comenzó a través de una campaña en Kickstarter, donde la pareja logró reunir el dinero para dar inicio al proyecto. Ahora la empresa cuenta con una amplia gama de cafés colombianos, ofreciendo sabores clásicos o de vainilla, caramelo, avellana y chocolate, entre otros.

Además de ser exquisitos y muy prácticos, Rodríguez explica que sus cubitos son saludables por ser producidos de manera manual y natural, libres de químicos o de cualquier otro contaminante. Los agricultores encargados de elaborar la materia prima están nucleados en la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, asegurando de esta manera prácticas justas y sostenibles.

Los productos de Jiva se comercializan de manera online, llegando a países como Canadá y México, además de otros en Europa, Asia y Sudamérica.

Los exitosos drones de Jordi Muñoz

Luego de sobreponerse a varios obstáculos –como no contar a tiempo con su documento de residencia en Estados Unidos-, este joven de 27 años se convirtió en uno de los grandes empresarios hispanos en Norteamérica. Es el director ejecutivo de la compañía 3D Robotics, que cuenta con más de 150 empleados en sus plantas de Berkeley, San Diego y Tijuana.

La empresa desarrolla accesorios para drones no militares que arman aficionados o profesores universitarios dedicados a enseñar sobre estos diseños. Lo interesante es que los productos de Muñoz y su empresa son de bajo costo y de código abierto, lo que quiere decir que los consumidores pueden explorar sus usos con total libertad.

La historia de este empresario mexicano es bastante particular: rechazado del sistema de educación superior y luego de fracasar en varios empleos, comenzó a trabajar por su propia cuenta en experimentos caseros que llamaron la atención de Chris Anderson, director de la revista Wired, que aportó financiación para estos aviones robots. Al poco tiempo, el invento de Muñoz se volvió todo un éxito: entre sus compradores están la NASA, Walt Disney, General Atomics y Boeing.

Gracias a su trabajo, el joven fue premiado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) como uno de los 10 innovadores mexicanos menores de 35 años.

Manolo Díaz y Alberto Colín educando a través de Yogome

©Yogome/Difusión

Buscando aprovechar los beneficios que ofrece la tecnología para la educación, los mexicanos Manolo Díaz y Alberto Colín desarrollaron desde Silicon Valley Yogome, una startup que ofrece videojuegos educativos en plataformas móviles para niños de cuatro a 10 años. El proyecto incluye aplicaciones didácticas comercializadas a un precio accesible para que los más pequeños del hogar puedan aprender y divertirse fuera de la escuela: a través de misiones en las que hay que salvar el mundo, adquieren nuevos conocimientos sobre matemáticas, ciencia, salud y medio ambiente.

Desde sus inicios en 2012, Yogome desarrolló más de 11 juegos y obtuvo unas cuatro millones de descargas en un total de 157 países: sus principales mercados son Estados Unidos, Japón, China, España y México, entre otros.

Los dos amigos de San Luis Potosí se conocieron estudiando ingeniería en computación en la Universidad Tecnológica de Monterrey. Desde allí comenzaron a desarrollar su negocio, primero creando sitios web para empresas pequeñas y luego diseñando juegos de matemáticas en línea para jardines de infantes. Hoy, su empresa busca seguir creciendo en Estados Unidos y el mundo, pero para ello necesitan obtener la visa de trabajo que les permita operar desde Silicon Valley.

¿Qué te parecieron estos exitosos emprendimientos hispanos?